domingo, 5 de mayo de 2019

Especial Unión europea: ¡Esos pueblos que no quieren morir por Bruselas!


Hace unas décadas la Unión europea constituía, en esencia, la esperanza para muchos europeos de ver cómo una Europa concebida sobre sus antiguas naciones podía convertirse en una potencia política, económica y militar sin parangón en la historia. Hoy, esos mismos europeos comprueban como esa ingenua esperanza se ha convertido en un monstruo tecnoburocrático, vector principal de la globalización neoliberal, que sustrae la soberanía de sus pueblos para devolvérsela, no en forma de beneficios, sino de precariedad, desempleo, conflicto social, desindustrialización, déficit democrático y pérdida de identidad. Esos europeos desencantados no han dejado de ser europeístas, por más que los medios los califiquen de “euroescépticos” o incluso de “eurófobos”, simplemente ya no creen en el futuro del monstruo europeo de Bruselas, y desean volver a su identidad como pueblo y a su nación soberana.