martes, 23 de febrero de 2021

Teletrabajo o teleservidumbre: cuando la empresa entra en casa, por Guillaume Travers

 

Al alza desde la crisis sanitaria, el teletrabajo da lugar a escenas muy variadas: despachos provisionales instalados en la cocina o directivos tecleando en sus teléfonos desde una hamaca al sol. Detrás de lo anecdótico, se trata de una transformación en profundidad de las relaciones entre vida profesional y vida privada. Con consecuencias nefastas potencialmente considerables. En un primer vistazo, la generalización del teletrabajo deja entrever una gran variedad de experiencias. Paraíso para unos, infierno para otros, según se tengan hijos en casa o se viva en un entorno rural. ¿Se podría, entonces, extraer alguna generalidad desde situaciones tan diversas? Sí, ya que, si el teletrabajo se generalizara, se estaría entrando en una mezcla inédita entre vida profesional y vida privada. Para entenderlo, hagamos una recapitulación de los hechos. Leer artículo