Orbán contra Macron: la inmigración, cuestión de supervivencia para Europa, por Michel Bélanger


El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, caldea las próximas elecciones europeas con la cuestión de la inmigración extraeuropea, que ocupa un lugar central en todos sus discursos y conferencias. 

En cuanto a las elecciones europeas, Orbán ha declarado que su objetivo es ver a las “fuerzas antiinmigración” convertirse en mayoritarias en cada institución de la UE: «La inmigración no será sólo el tema principal de las elecciones al Parlamento europeo. Es un tema que remodelará profundamente toda la política europea», declaraba.

Así, Orbán no deja de lanzar dardos contra el presidente francés, Emmanuel Macron: «No se puede negar que Macron es una personalidad importante, porque es el jefe de las fuerzas proinmigración», precisando después que «no es nada personal, sino que se trata del futuro de todos nuestros países. Si se materializa lo que Macron quiere, entonces será nefasto para Hungría y Europa, y hay que combatirlo». Sin olvidar tampoco a Angela Merkel y los poderes alemanes que, según Orbán, «no dejan de hacer presión para comprometerse con la llegada de inmigrantes a los países de la UE», lo que no se corresponde con los intereses del pueblo húngaro: «No veo aquí ningún compromiso posible».

En cuanto a las reuniones mantenidas entre Matteo Salvini y los principales responsables políticos polacos, Orbán saluda esta nueva alianza entre la Liga italiana y el partido polaco Ley y Justicia (PiS) en vista de las elecciones europeas. «La alianza italo-polaca, el eje Roma-Varsovia es uno de los más importantes acontecimientos que pueden marcar el año 2019», en opinión del hombre fuerte de Hungría, a la vez que calificaba de “héroe” a Salvini por las valientes decisiones adoptadas respecto a la inmigración extraeuropea. Orbán mantiene su lealtad al Partido popular europeo al que pertenece su formación política, el Fidesz, pero no oculta las señales de apertura hacia la familia política que lucha contra la inmigración, con la que está dispuesto a cooperar con carácter intergubernamental.

Viktor Orbán considera que los pueblos europeos se enfrentan en mayo a una tarea de dimensión histórica: la de que todos los europeos se pronuncien claramente sobre los temas que afectan al porvenir de sus pueblos y de sus descendientes. La inmigración será la cuestión determinante para Europa en las próximas décadas, considerando además la espectacular tasa de crecimiento demográfico de África y Asia, que son incapaces de retener a sus poblaciones. La inmigración extraeuropea, según Orbán, ha provocado ya cambios importantes en Europa. Orbán nos pone en guardia: «En algunos países está ya muy claro que sus poblaciones y sus civilizaciones se mezclarán en un futuro próximo, y la única cuestión es saber cómo van a coexistir». Para concluir diciendo que «en los países de Europa occidental, la inmigración es ya una cuestión de coexistencia. Pero no en Europa central. Porque nosotros no queremos cohabitar con los otros, nosotros queremos seguir siendo nosotros solos». ¡Lástima que tengamos que ir hasta Hungría para escuchar estas cosas!