Salvini, junto a Le Pen, como líder de los nacionalistas europeos, por Louis Hausalter


Hace algunos años, Matteo Salvini imitaba a Marine Le Pen con el objetivo de llegar al poder en Italia. Hoy, la misión del jefe de La Liga ha sido cumplida, y ahora es él quien dirige a los nacionalistas europeos, convirtiéndose en el discípulo aventajado de la maestra…

Cuando Matteo Salvini juega en casa, eso se nota. A una semana de las elecciones europeas, el ministro del Interior italiano recibía, el pasado 18 de mayo en Milán, a sus aliados nacionalistas de otros países de Europa. Pero no se puede decir que el anfitrión se haya situado en un discreto plano ante sus invitados. El estrado situado en la célebre plaza del Duomo, en el centro histórico, estaba completamente decorado con los colores de su partido, la Liga. “Italia lo primero” decían los carteles del fondo del escenario. Salvini, lo primero, sobre todo… Los otros once oradores desfilaron a la velocidad del rayo. La penúltima en hablar, Marine Le Pen, sólo tuvo ocasión de hablar durante diez minutos, antes de que el anfitrión se otorgara un discurso de más de media hora, seguido de un tremendo baño de masas.

Para aquellos que no hubieran entendido quién era el jefe, Matteo Salvini envió un mensaje claro: el jefe de filas de los nacionalistas europeos, es él. En primera fila del público, Giuseppe, militante de la Liga, no duda ni un segundo: “Salvini está construyendo un grupo en el Parlamento europeo para dar la vuelta a la Europa de Maastricht”. ¿Y qué piensa de Marine Le Pen? “Le Pen solo tiene un problema: representa a la oposición en Francia. Sin embargo, Salvini gobierna en Italia. Vale, lo hace en una coalición, pero algo es algo, aunque no sea lo ideal”.

Lejos están los tiempos en los que Matteo Salvini obtenía unos resultados mediocres en las elecciones. Cuando llegó a la cabeza de la Liga del Norte en 2013, el milanés se propuso transformar profundamente su partido regionalista y secesionista. Tomando, por cierto, como modelo a una tal Marine Le Pen… “Admiro al Frente Nacional por haber sido capaz de tener un discurso para todos: ricos y pobres, izquierda y derecha”, declaraba Salvini en el periódico Le Monde en 2014, en un momento en que no era más que un opositor al presidente Matteo Renzi. “Salvini ha importado hábilmente en Italia el discurso marinista antiinmigración y anti-Unión Europea”, observa Sandro Gozi, ex secretario de Estado para Asuntos Europeos de Renzi. “Hoy, Marine Le Pen va detrás de él pero, en mi opinión, no sé si le interesa presentarse junto a ella”.

Hay que tener en cuenta que Matteo Salvini intenta hoy en día convencer a otros responsables en la escena nacionalista europea para unirse a su grupo en el Parlamento europeo. Como prioridad, tiene en su objetivo a los polacos del PiS, que están en el poder en su país, y al primer ministro húngaro, Victor Orbán. Y para hablar con ellos, el nombre de Marine Le Pen no es ya un as en la manga… Los polacos desconfían de los movimientos rusófilos del partido francés y su historia no les entusiasma realmente. En cuanto a Orbán, de la misma forma que no pierde una ocasión de presentarse junto a Salvini, “la persona más importante de Europa” nada menos, también es cierto que prefiere distanciarse de la responsable del Rassemblement National (RN). “No tengo nada que ver con Marine Le Pen”, ha llegado a decir en una reciente entrevista con Bernard-Henri Lévy para el medio The Atlantic. No tanto por razones ideológicas como porque “no está en el poder”, ha explicado.

Ahí está todo el problema de Marine Le Pen. Después de dos intentos en las elecciones presidenciales, está todavía encerrada en la oposición. Su camarada Salvini ha conquistado el poder en menos de cinco años, ciertamente beneficiándose del sistema italiano que favorece las coaliciones. Lo cual inspira el respeto de sus homólogos. “Es legítimo”, suspira un candidato del RN a las europeas. “Se nota la distancia entre los que gobiernan y los que no gobiernan”. Los comentaristas han bautizado ya como la “alianza Salvini” a ese futuro grupo de los nacionalistas en el Parlamento europeo. ¡Todo un símbolo!

Frente al campeón italiano, ¿se encuentra Marine Le Pen relegada a la segunda división? Cuando se le preguntó por este tema en el mes de abril, la diputada respondió: “A los periodistas les encanta hablar de divergencias, pero es totalmente falso. Matteo Salvini ha sido enviado por nuestro grupo para encontrarse con potenciales aliados. Todo eso se hace con inteligencia”. Para ella, no hay ninguna duda: su alianza con el italiano será la matriz del grupo nacionalista en Estrasburgo. Cruza los dedos delante nuestra: “Mirad: Matteo Salvini y Marine Le Pen, es así de unido”.

Sin embargo, a la presidenta del RN le ha costado reunirse con el jefe de la Liga durante esta campaña de las europeas. Salvini consiguió encontrar un momento el pasado 5 de abril, con ocasión de un G7 de ministros del Interior en París. Solamente se han filtrado unas fotos oficiales de su entrevista, nada más. La gran reunión pública ha tenido que esperar hasta este encuentro en Milán, en las tierras lombardas de Salvini. Una demostración de fuerza para mayor gloria suya. Fuente: Marianne