Matteo Salvini tiene un fuerte poder de identificación con los italianos. Entrevista a Marie d´Armagnac


¿Quién es Matteo Salvini, ese agitador de Europa? Una periodista, Marie d´Armagnac ha investigado sobre el “fenómeno” en su obra “Matteo Salvini, el indisciplinado”: su ascenso, su itinerario, su entorno, su personalidad.

¿Cómo una coalición de partidos tan diferentes como la Lega y el M5S ha podido funcionar hasta hace poco en Italia? ¿Qué pasó en el mes de agosto? ¿Salvini ha ido demasiado rápido y demasiado fuerte?

Me he dado cuenta de que los franceses, como la mayoría del resto de europeos, no conocen absolutamente nada de este agitador de la clase europea, el hombre más detestado o el más amado de Europa. Pero la importancia que ha adquirido en toda Europa estos últimos años me movió a interesarme por su itinerario y su círculo de amistades y camaradas.

«Populista, neofascista…». Salvini no tiene buena prensa en el resto de Europa. ¿Cómo explicar esta desconfianza?  

El itinerario de Salvini muestra que no tiene nada absolutamente que ver con el fascismo o con el neofascismo. Antes al contrario, Umberto Bossi, el fundador de la Lega, era un antifascista convencido. Y Salvini procede de la izquierda.

La Lega es un partido que trasciende la división derecha-izquierda. Es, además, lo que sedujo a Salvini cuando se comprometió con la Lega a los 17 años. Es, por tanto, un italiano de base popular. Un italiano medio. Se pone en escena tal y como es en la realidad. Y ello le otorga un gran poder de identificación con los italianos, lo cual explica, en parte, su éxito. Pone en escena sus situaciones banales y cotidianas con un consumado arte de comunicador. Lo vemos de fiesta en la playa como todos los italianos en agosto. Se graba comiendo un tiramisú. Hace gala de sus kilos de más y declara su dificultad para dejar de fumar, etc.

Esto, por supuesto, forma parte de una estrategia de comunicación calculada, en la medida en que intenta recordar a los italianos que él es uno más de ellos. Al mismo tiempo, se corresponde con la realidad. La comunicación por internet coincide con una cierta autenticidad.

¿Cómo pudo funcionar la coalición Salvini-Di Maio?

En Italia todo es posible. El juego político está muy abierto y, en ocasiones, demasiado, porque de ello resulta una cierta inestabilidad. Encuentro esta coalición completamente irrealista e incongruente. No llego a comprenderla. En Francia, por ejemplo, estamos prisioneros de la división derecha-izquierda. Es algo sobre lo que Salvini trabaja desde hace años. Esta coalición populista, o más exactamente popular, no es absurda, sin embargo. Había algunas cosas en común, especialmente un cierto rechazo hacia la clase política dominante desde hace décadas, compartida por los militantes de la Lega y por el M5S.

La inmigración es un tema en común. Luigi Di Maio votó a favor de las leyes antiinmigración clandestina de Matteo Salvini. A ello se añde su actitud eurocrítica.

Vista su popularidad, parece increíble que haya podido perder el poder. ¿Ha ido demasiado rápido?

Para comprender bien esta secuencia hace falta volver atrás. Al día siguiente de las elecciones europeas, los resultados se han invertido en relación al año anterior. En las legislativas italianas de 2018, el M5S tenía en torno al 32% de los votos y la Lega el 17%. Una año y medio después, tras las europeas, la Lega tiene un 34,5% y el M5S el 18%. Hay un cambio de la situación favorable a la Lega, que evidentemente asusta al M5S. Es aquí donde surge una especie de estrategia de tensión. Y empiezan a oponerse sistemáticamente a todo lo que proponen sus aliados de la Lega.

De ello resulta un cierto inmovilismo. Matteo Salvini, que es un hombre de acción, no lo soporta.

Una cosa es muy importante. Lo que reunía al M5S y a la Lega era su gran desconfianza hacia las instituciones europeas y hacia el yugo que Bruselas imponía a Italia. Cuando faltaban 9 votos para la elección de Ursula Von der Leyen como presidenta de la Comisión, el M5S renegó de sus anteriores compromisos eurocríticos y facilitaron sus votos. Es entonces cuanto Salvini comprendió que la Lega había sido como el agua en el gas del M5S.

¿Qué encontramos en el entorno de Salvini?

Un entorno del que Salvini dice estar ogulloso. Escucha, consulta y se reúne con gente extremadamente diferente. Ha logrado hacer evolucionar a la Lega, que sólo contaba con un 4% del favor de los italianos y se encontraba moribunda, hacia el éxito. Aunque para ello haya tenido que cambiar su ADN original.

La Lega era un partido regionalista con aspiraciones independentistas. Y con Salvini se ha convertido en un partido nacional. Incluso si Salvini ya no está en el poder, el partido está lejos de desaparecer. Aunque se rodee de gente normal, también está acompañado por gente de buen nivel universitario que ha trabajado en grandes instituciones internacionales.

Cuenta también con toda una red de emprendedores del norte de Italia. Esta región está muy poblada e industrializada, muy rica y dinámica. La Lombardía es una de las regiones más dinámicas económicamente de Europa.

Su electorado está muy mezclado. Está constituido, por supuesto, por una base popular, pero también por ricos empresarios y por gente que hace avanzar la economía italiana.

Gian Carlo Giorgetti es el brazo derecho de Salvini. Es su hombre en la sombra y le ayuda a tomar decisiones. Era secretario de la presidencia del consejo de gobierno en la coalición precedente. El hombre impuesto a Giuseppe Conte. Estaba al corriente de todo y se encontraba muy próximo a los medios institucionales y de negocios. Amigo de Salvini desde hace mucho tiempo. Pone la templanza frente a un Salvini con un carácter a veces irascible.

Toda una “banda de intelectuales” gravita, además, en torno a círculos de reflexión como el Intellectuel dissident. Matteo Salvini consulta e intenta comprender la obra de Diego Fusaro, filósofo neomarxista y, anteriormente, ideólogo del M5S. Ante esta nueva coalición con el Partido demócrata, el Movimiento 5 Estrellas ha perdido su alma original aliándose con su enemigo jurado del centro-izquierda italiano. Fusaro es una especie de soberanista identitario de izquierdas. Un poco como Jean-Pierre Chevènement en Francia. ■ Fuente: Boulevard Voltaire