Reagrupación Nacional: ¿del jacobinismo al localismo?, por Bernard Morvan


Adepto del “localismo” y de una “ecología de las civilizaciones”, Hervé Juvin tiene la intención de convertirlos en la clave del programa de Reagrupación Nacional (antiguo FN) de Marine le Pen… o de cómo un partido jacobino (re)descubre la noción de arraigo…

El nuevo consejero de Marine Le Pen, Hervé Juvin, ha intentado desarrollar el concepto de “localismo” durante la campaña para las europeas. En efecto, Juvin considera que un sistema no puede mantenerse con buena salud si no es con fronteras cerradas. Un ejemplo: «¿Para qué caminar más de dos horas para buscar agua en el sur de Madagascar? Si las fronteras están abiertas, todo el mundo intentará venir a las zonas templadas. Y está claro que no pueden venir trescientos millones de personas sin que se resienta la calidad de los ecosistemas europeos».

Para Juvin, la “preferencia local” es el equivalente natural de la “preferencia nacional”: «Lo más sencillo sería hacer las compras en los comercios del pueblo, la villa o la ciudad. Lo más sencillo debería ser poder vivir en el lugar de origen, con la familia, con los compromisos vitales y las pertenencias más próximas. Esta es la clave de la revitalización de los territorios rurales», declara Juvin por oposición al “forzado nomadismo” que se derivan de las reglamentaciones europeas sobre la libre circulación e intercambio de personas y mercancías.

Otra idea interesante: Juvin aboga por que «el ahorro sea generalmente invertido allí donde se ha realizado». Rápidamente, se separa del campo económico para aventurarse en el terreno identitario: «Soy francés, de la Bretaña, y no quiero morir encerrado en una reserva. No acepto los cálculos económicos según los cuales es rentable traer a un millón de migrantes para reemplazar a los niños que nosotros no queremos tener. Y también por los cálculos según los cuales los migrantes cuestan menos que un trabajador europeo».

Similar discurso, en un partido que antes podía parecer ‒especialmente bajo la influencia de Florian Philippot– indiferente a la noción de arraigo, sorprende. Si el bretón Juvin se esfuerza un poco más, ¡quizás sea capaz de convertir a los jacobinos del Rassemblement National en regionalistas! En efecto, del localismo al regionalismo no hay más que un paso. Fuente: Breizh-info