El Parlamento europeo avala la enseñanza obligatoria de la ideología de género en la escuela, por Anne Dolhein


«Las medidas de igualdad de los sexos deben aplicarse a todos los niveles del sistema educativo, comprendidos los programas y la formación de los profesores, de forma que se ponga fin a los estereotipos ligados al género». 

He aquí el comunicado de prensa del Parlamento europeo. Y luego se nos asegura que la teoría de género no existe. Se trata de llamado “informe Rodrigues” y confirma la voluntad de hacer obligatoria la educación sexual de nuestros hijos desde los 6 años. Para aquellos que pensaban que el proyecto había sido enterrado, desengáñense.

Los medios de comunicación de masas ¿todavía nos quieren hacer creer que se trata de un rumor complotista? Lo que pretenden, seguramente, es no hablar de ello para eludir el tema. El informe fue adoptado sin que ningún medio tuviera a bien publicar un artículo o un comentario sobre el mismo. Resulta ilustrativo descubrir tan edificante documento y, especialmente, los “estándares para la educación sexual en Europa”. Si esto es lo que quieren establecer en Europa como educación sexual, esto promete.

Titulado “Emancipación de los niños para la educación en la Unión europea”, la resolución elaborada por la diputada Liliana Rodrigues, había sido adoptada, en un primer momento, por la Comisión de derechos de la mujer y de la igualdad de género en el Parlamento europeo.

Este informe «se dirige a garantizar la igualdad y la autonomización de los niños mediante la educación, a adaptarse a la Convención de Estambul en tanto que instrumento para prevenir la discriminación entre los sexos, a crear una cultura de la escuela basada en la igualdad de los sexos, a supervisar de forma crítica los programas y el material de enseñanza, a garantizar la igualdad de sexos en lo que concierne a las decisiones personales y profesionales y a mejorar el porcentaje de mujeres en los puestos de responsabilidad y cuadros superiores», declaraba Liliana Rodrigues.

La idea fundamental del informe es que hace falta acabar con los “estereotipos de género” a fin de permitir a las niñas a todos los oficios y profesiones, acabando también con todas las discriminaciones de las que las mujeres son víctimas: predominio en las profesiones subalternas y en los trabamos peor pagados. Para ello hay que educar a los niños, pero también a los padres. El informe aboga por un sistema de cuotas para obligar a los hombres en el dominio doméstico, en el cuidado de los niños y en los oficios tradicionalmente asignados a las mujeres.

El comunicado de prensa del Parlamento europeo explicitaba la finalidad del “informe Rodrigues”: «La educación en las cuestiones de igualdad de los sexos debería formar parte de los programas escolares y de los materiales didácticos que no deben tener contenidos discriminatorios, estereotipos o sexistas. Para promover una educación sin estereotipos, los profesores deberán recibir una formación sobre la igualdad, y los programas y el material educativo deberán ser revisados de forma crítica. Además, los Estados miembros podrán hacer obligatoria una educación adaptada a la edad sobre la sexualidad y las relaciones en todos los programas de la escuela primaria y secundaria (…) Y para luchar contra las discriminaciones fundadas en la orientación sexual y en la identidad de género, los diputados solicitan a la Comisión el apoyo a la inclusión de informaciones objetivas relativas a las cuestiones LGTBI en los programas escolares».

Deseando influir en el contenido de la educación de los niños, de los padres y de los maestros, este informe, que contiene numerosas referencias a la ideología de género, ha suscitado vivas polémicas. Para denunciar los riesgos, se dirigieron diversas peticiones al Parlamento europeo y a la Comisión europea. Posteriormente, el debate sobre numerosas enmiendas modificó el texto pero, en conjunto, queda un documento dictatorial que busca definir lo que será enseñado a todos los niños de la Unión europea: el núcleo de la discutida teoría de género, que no pertenece al ámbito educativo sino al político y al ideológico.