El pasaporte sanitario: primera de las cuatro etapas del futuro sistema de control digital, por Marc Amblard

 


Varias tecnologías nuevas, en apariencia independientes, están convergiendo para llegar a un sistema de control que modificará profundamente nuestra vida cotidiana. Se esperan cuatro etapas: veamos una rápida presentación. 

Etapa 1: El pasaporte sanitario, cuyo código QR descargable en el teléfono móvil es la representación digital. Todo individuo estará así en disposición de probar su situación de salud. Sin ello, es de temer que las puertas de la vida moderna se le cierren. El tema es ya conocido a día de hoy como para extenderse sobre ello.

Etapa 2: El dispositivo de identificación digital universal. Empresas tecnológicas como Thalès ya trabajan en ello desde hace años junto con los gobiernos. Funcionará con el pasaporte sanitario digital para fundirse en uno solo. En resumen, se trata de poder probar su identidad de forma desmaterializada (sin carné de identidad). Primero será con el teléfono móvil y, más adelante, con otros dispositivos. Ya que los documentos en papel son fácilmente falsificables, cualquier persona podrá probar así que está vacunada y que es quien dice ser. Un consorcio llamado Alliance ID2020 ha sido encargado de desarrollar el proceso.

Etapa 3: La nueva moneda digital sobre la que ya han trabajado mucho los bancos centrales (digital wallet). Según Christine Lagarde, el euro digital ya está en estudio y su lanzamiento está previsto para 2026. Basado en la tecnología blockchain, permitirá que los flujos monetarios sean perfectamente rastreables y controlables. Por ejemplo, será posible fácilmente desactivar la cuenta de un individuo del que las autoridades sospechen que realiza actividades ilícitas. Vemos que el objetivo es crear una identidad digital completa, mezclando datos sanitarios, civiles y bancarios infalsificables. 

Etapa 4: El pasaporte Internet. Este dispositivo será la última etapa del sistema de control digital. Si la circulación en internet es, a día de hoy, libre para cualquiera, ya no lo será en el futuro puesto que está previsto crear una especie de permiso de conducir virtual que nos será concedido a condición de pasar un examen periódico de nuestra actividad en la red. Habrá quien adivine que lo que se quiere es eliminar todas las voces disidentes de internet. Es cierto que, en la sociedad hiperdigital que se nos viene encima, verse privado de red significará el ostracismo social. 

No hay motivo para preocuparse: este Gran Reinicio que nos preparan con la inestimable colaboración de Big Pharma, Big Data y Big Tech no tiene otro objetivo que encuadrar nuestras vidas para que sean más seguras, cómodas y ecológicas; menos desiguales y más inclusivas… 

Recordemos lo que escribió el fundador del Foro de Davos, Klaus Schwab, en un libro publicado en 2016: “La Cuarta Revolución Industrial conducirá a una fusión de nuestras identidades física, biológica y digital”. Mediante el miedo generado al Covid-19, se encontró la ocasión de precipitar el proceso al obtener el consentimiento de los pueblos para que todo lo previsto se realice. Fuente: Boulevard Voltaire