La Nueva Derecha belga, por Robert Moos


Del GRECE-Bélgica al EROE y Synergies Européennes

La Nueva Derecha (ND) en Bélgica tiene un nombre propio protagonista. Robert Steuckers es un pensador político belga próximo a la Nouvelle Droite y al movimiento identitario europeo. Nació el 8 de enero de 1956 en Uccle, cerca de Bruselas, en el seno de una familia flamenca. Steuckers cursa sus estudios en las Universidades Saint-Louis de Bruselas y en la Católica de Lovaina, en las disciplinas de filología germánica y diploma de lengua alemana e inglesa en la Escuela de traductores e intérpretes.

Discípulo de Armin Mohler y Clément Rosset, Steuckers es considerado como uno de los teóricos de la “Revolución Conservadora alemana” desde su interpretación por la ND francesa. En su juventud, y bajo la influencia de Jean Thiriart, Steuckers se adhiere al GRECE (Grupo de investigación y estudios para la civilización europea), movimiento intelectual que tiene el objetivo de rearmar ideológicamente a una nueva derecha europea.

Contribuyó a la reinterpretación del nacional-bolchevismo de Ernst Niekisch y al estudio de Friedrich Nietzsche, Oswald Spengler, Arnold Toynbee, Julius Evola, Gottfried Benn, Ernst Jünger, Arthur Koestler y George Orwell, así como sobre los teóricos de la geopolítica, apuntando además hacia nuevas pistas ideológicas: Foucault, Deleuze, Gusdorf, Péguy, etc. Es autor de varias obras y numerosos artículos en las revistas belgas Orientations y Vouloir y en la alemana Junge Freiheit.

En 1983, Robert Steuckers y Jean-Eugène van der Taelen fundan la revista Vouloir, publicación próxima a la llamada ND antes de su separación definitiva en 1992. Antes, en 1980, Steuckers había fundado, con un grupo de amigos, la revista Orientations, que se inscribía, en aquella época, dentro de marco de las actividades del GRECE-Bélgica dirigido por Georges Hupin, y que fue lanzada con ocasión de un grupo de conferencias sobre geopolítica en Bruselas, junto a la revista teórica de Hupin, Pour une Renaissance Européenne. La publicación de Orientations fue interrumpida cuando Robert Steuckers sea nombrado en 1981 secretario de la redacción de la revista Nouvelle École, dirigida por Alain de Benoist. A continuación, las divergencias entre estos dos pensadores provocarán que Steuckers vuelva a Bruselas para relanzar Orientations.

Orientations experimentará una cierta apertura a la izquierda, lo cual alimentará la frialdad entre Steuckers y el equipo parisino organizado en torno a Benoist, el cual, por aquella época, colaboraba en la prensa conservadora (Figaro Magazine, Magazine Hebdo), mientras que algunos cuadros del GRECE invitaban a Steuckers a pronunciar una conferencia en el Cercle Héraclite sobre el nacional-neutralismo alemán. 

En 1983, Jean-Eugène van der Taelen, que sostenía Orientations desde la primavera de 1982 se propone dar un ritmo más regular a su publicación a través de la infraestructura de sus empresas, así como para la organización de conferencias y debates. Jean-Eugène van der Taelen acepta entonces apadrinar las iniciativas de este tipo con la formación del grupo EROE (Études, Recherches & Orientations européennes) para evitar depender de París y asegurar la total independencia del grupo a semejanza de otros no-franceses, como el milanés de Stefano Vaj. A partir de ese momento, Vouloir se convertirá en el órgano del EROE y funcionará sin recibir instrucciones del GRECE-París. 

En 1994, la revista se reinventa para una nueva etapa basada en la publicación de dossiers con una nueva numeración, hasta 1999. Uno de los últimos dossiers está dedicado precisamente a la Nouvelle Droite, en los que ya se adivinan las críticas a la red benoistiana que, unos años más tarde, sellarán la ruptura definitiva. Vouloir cooperará lealmente con el GRECE francés, al menos entre 1983 y 1987, y después de una ruptura de dos años, entre 1989 y 1992, gracias a la mediación de Charles Champetier, el cual, no obstante, acabará adoptando las posiciones hostiles de Alain de Benoist hacia las revistas no dirigidas o controladas por él mismo dentro de un movimiento que consideraba suyo. En 1992 sobreviene la crisis definitiva que consuma la ruptura total entre Benoist y Champetier, por un lado, y Steuckers y van der Taelen, por otro. En 1993, tras la desaparición de Orientations, Vouloir toma su lugar y su suplemento se convierte en Nouvelles de Synergies Européennes a partir de mayo de 1994. Ahora, las dos revistas se inscriben en el marco de la asociación Synergies Européennes, que será creada por los disidentes del GRECE, los animadores del EROE y los lectores de Vouloir. En 1996 fallece Jean-Eugène van der Taelen. En 1999, la revista Vouloir cesa su publicación. Su suplemento aparecerá hasta noviembre de 2003.

El grupo Synergies Européennes, funciona como una red paneuropeísta, en la que Steuckers, junto a otros “disidentes” néodroitiers (Haudry, Faye, Vial, Krebs), formarán el primer bloque europeo del “movimiento identitario. 

En el campo de la praxis política Robert Steuckers se desdobla en actividades diversas. Junto al Vlaams Blok, partido belga que lucha por la independencia de Flandes; de Agir, un pequeño partido francófono de Valonia; así como de la plataforma Bruxelles-Identité-Sécurité, un movimiento que tenía por objetivo reunir apoyos a favor del Vlaams Blok junto a la comunidad francófona. Suma a todo esto los coloquios y cursos de formación administrados por Robert Steuckers para las organizaciones paralelas al Vlaams Blok.

Los Amigos del Renacimiento europeo

Posteriormente, a la sombra de la derecha nacionalista francófona, una nueva estructura organiza, desde 1998, una cierta vía cultural. Es heredera del GRECE-Bélgica. Entonces, ¿la ND belga de los años 70 y 80 del siglo pasado está de regreso?

En octubre de 1998, en Bruselas, una nueva asociación político-cultural, los “Amigos del Renacimiento europeo”, nace de forma oficial. Situada inicialmente en el ámbito de la derecha radical francófona, va a ver la luz a raíz de la convocatoria de una conferencia impartida por Pierre Vial. Conferencia que no tuvo lugar, puesto que una vez llegado a la Gare du Midi de Bruselas, el orador no fue reconocido por el comité belga de acogida y tuvo que regresar a Lyon, su villa natal.

Esta asociación se autoproclama como un “grupo de estudios y de prácticas étnicas ya autóctonas para el arraigo en los espacios humanos”. Una revista teórica llamada “Renacimiento europeo” es editada por el grupo. Su principal animador es Willy Fréson. En 1974, este último, estudiante de Historia en la universidad de Lieja, participa en la creación del Frente de la juventud. Coautor de una proclamación que intenta desencallar el nacimiento de un nuevo movimiento, pasa algunos años en la sombra, antes de participar, en 1983, en la primera tentativa de creación de un Frente nacional sobre el modelo conducido en Francia por Le Pen. Seis años más tarde será la base del Partido nacionalista valón (AGIR), una disidencia del Partido de las fuerzas nuevas. En 1996, dos años después de la implosión de AGIR, Fréson se unirá al Frente nacional de Daniel Féret. Dirigirá la rama de Lieja de este partido de la derecha radical, de tendencia “belgista”, y enseguida será promovido como “consejero ideológico del Presidente”. 

La eminencia gris de los Amigos del Renacimiento europeo será Georges Hupin. Desde 1996, fue también miembro de la dirección del Frente nacional “ortodoxo”. Hupin intenta estructurar una “escuela de cuadros”. Sin éxito. Después del fracaso electoral del FN e las elecciones de 1999 ‒y definitivamente decepcionado por el “frontismo” conducido por el doctor Féret‒ Georges Hupin y Willy Fréson fundarán, en abril de 2000, su propio partido, el Bloc valón. Su presidente será Hupin. Para este intelectual nacionalista no es su primera experiencia política. Su itinerario personal nos permite abordar las zonas de sombra de la historia de la ND belga y la de los ancestros directos de los Amigos del Renacimiento europeo. 

En los orígenes: la derecha liberal maurrasiana y belgista

En los años 60, Hupin presidía ya el Círculo es estudiantes nacionalistas, una estructura del Partido nacional belga (PNB). En 1965, fue candidato en las listas de esta pequeña formación liberal belgista inspirada en Charles Maurras, uno de los más ilustres ideólogos del nacional-catolicismo y padre del “nacionalismo integral”. El régimen dictatorial de Salazar era, para él, la fórmula para “salvar a Bélgica”. Después de los sucesivos fracasos electorales del PNB, que le conducirán a su desaparición en 1972, Georges Hupin fundará un club de reflexión denominado metapolítico, el Círculo Erasmo, que a continuación será rebautizado como GRECE-Bélgica.

Desde 1968-69, el GRECE-Francia representaba la corriente de la ND. En esta época, el GRECE actúa entre los bastidores de la derecha radical. Detrás de su aspecto cultural, su objetivo real era hacer salir a la derecha radical del gueto. La estrategia del “entrismo” en el corazón de la derecha clásica también formaba parte de sus métodos. Adoptando un discurso fuertemente anticomunista, este club de reflexión era favorable, en algunos de sus sectores, a la unión de los partidos gaullistas, maurrasianos y nacionalistas. El GRECE tuvo una gran influencia en la línea editorial de Le Figaro, el faro cotidiano de la derecha francesa. En Bélgica, este grupo contará rápidamente con numerosos partidarios. Convirtiéndose en el escaparate legal de este grupo en Bélgica, Georges Hupin será uno de los primeros militantes. 

Cruce de caminos para la derecha

Como Hupin, la mayoría de los miembros de la sección belga provenía de la derecha radical belgista. Muchos venían del Partido nacional belga ya citado. Uno de los primeros coloquios grecistas, organizado el 24 de noviembre de 1976, se hizo en colaboración con la Nación belga. Este mensual había sido el órgano oficial del PNB y su director político era el abogado Gérard Hupin (el tío de Georges Hupin). Gran jefe del PNB, había fundado, en 1961, la asociación de los Amigos belgas de Charles Maurras. El grupo de los Amigos de Robert Brasillach, otra asociación político-literaria, formaba parte igualmente de los círculos íntimos de la Nación belga y del GRECE. 

El responsable de la sección de Leja del grupo era un antiguo resistente. Antes de la Segunda guerra mundial, este personaje había militado en la Legión nacional, una milicia monarco-fascista. Una buena parte de los milicianos de esta legión se reunirían, en los años 60, en el Partido nacional belga. Otros animadores del GRECE-Bélgica provenían de grupúsculos de derecha radical más confidenciales: de la Joven Europa, del grupo Revolución europea (disidencia de radical de la primera), de la Joven Guardia de Occidente, del Frente nacional-popular (un grupúsculo neorrexista dirigido por Jean-Robert Debbaudt, antiguo miembro de la Brigada SS-Wallonie y entonces siempre próximo a Hupin), del Frente de la juventud… El responsable de la difusión de la edición belga de Nouvelle École (entonces la revista doctrinal grecista) era, en aquella época, Roland Raes, posteriormente vicepresidente del Vlaams Blok.

Otros vínculos estrechos existían también con la revista Nueva Europa, un mensual que orquestaba al conjunto de la derecha radical de la época y cuyo objetivo era idéntico al del GRECE. Nada sorprende entonces encontrar en esta nebulosa al CEPIC… ala conservadora del Partido social-cristiano favorable a la creación de un gran partido de derecha, aliado con los liberales más enérgicos (estos últimos seguidores de Fréderick von Hayek, el ideólogo del economicismo antisocial). 

Ideología a geometría variable

El GRECE-Bélgica se singularizaba por su combate por una “nueva cultura”, su nacionalismo europeo, sus posiciones “terceristas” (preconizando una tercera vía entre el bloque americano y el bloque soviético), así como por su nostalgia por personajes tales como los escritores Henri de Montherlant y Louis-Ferdinand Céline, el filósofo de la guerra Carl von Clausewitz o el ideólogo nacional-bolchevique Ernst Niekisch. Otro ejemplo de sus preocupaciones intelectuales. En 1979, su boletín ‒que llevaba el título simplemente de GRECE de 1975 a 1977, y después “Por un Renacimiento europeo”‒ publica las consideraciones y conclusiones de un congreso alemán celebrado sobre el tema de “las causas ocultas de la Segunda guerra mundial”, figurando principalmente como orador el historiador británico David Irving. 

La organización de conferencias de temas variados (los antiguos griegos, la historia del catolicismo, el protestantismo, el marxismo, la sociología de las revoluciones, las acciones subversivas y revolucionarias, el imperialismo americano…) y la celebración de fiestas paganas fueron otras de las principales actividades de la sección belga. En colaboración con el Círculo de estudiantes liberales, organizaron, en 1975, un coloquio en la universidad de Lieja: el invitado era un tal Jean-Marie Le Pen. 

¿Desaparición de la Nueva Derecha?

Pese a las motivaciones de una parte de sus animadores y el apoyo de diversos movimientos de la derecha radical, el GRECE-Bélgica fue poco a poco desapareciendo en su forma estructural organizativa. Este fracaso pudo deberse a las antagónicas referencias ideológicas y, sobre todo, religiosas adoptadas por los neoderechistas. Los conflictos internos y las envidias entre los numerosos pretendientes a la dirección del grupo fueron su golpe de gracia. Con la desaparición del GRECE-Bélgica, hacia 1982, algunos de sus “soldados políticos” continuarán el combate en otras estructuras de la Nueva Derecha, especialmente en la asociación Anneau, en el círculo EROE y en el Club du Beffroi.

Los dos primeros eran de orientación “nacional-revolucionaria” (vinculados a la Vlaamse Jeugd, el movimiento de juventud de una hermandad de antiguos SS flamencos), el tercero se convertirá en la sección belga del Club de l’Horloge (la escisión nacional-liberal del GRECE). Encontramos también, en 1993, a un antiguo miembro del GRECE-Bélgica en la dirección de Maugis, una revista identitaria ardenesa. Jean Lemmens, un antiguo diputado regional bruselense del FN ocupó también altos rangos grecistas.  

Después de 1996, la mayoría de los grupos derivados de la ND belga desaparecieron en tanto que tales de la circulación. Solamente Luc Pauwels, director de la revista flamenca Tekos, representaba oficialmente todavía al GRECE en Bélgica.  

En Francia, después de un giro ideológico, el GRECE rompió definitivamente con la derecha nacional-liberal y manifestó una fuerte hostilidad hacia el Front National de Le Pen y hacia el Movimiento Nacional Republicano de Bruno Mégret. Parecía entonces imposible que los antiguos grecistas belgas reconducidos posteriormente por Georges Hupin pudieran retomar el contacto con los franceses de la ND de origen. Por otra parte, los Amigos del Renacimiento europeo estrecharon lazos con la asociación identitaria Terre et Peuple de Pierre Vial. Desde ese momento, las tesis “völkisch” y “folkistes” formarán la columna vertebral de su ideología, en la búsqueda de un Estado fuerte constituido por una “comunidad étnicamente homogénea”.  

El contacto de la ND belga con este universo tan despiadado y enfrentado no es una casualidad. ¿Un último ejemplo? En el número de la primavera de 2000 de la revista Renaissance européenne, aparece otro amigo francés salido de las sombras, Tristan Mordrel. Durante la ocupación, su padre dirigió una falange nacionalista bretona antifrancesa que se colocará del lado de los alemanes. En los años 80-90, Tristan Mordrel gestionará, en París, una librería calificada de neonazi y revisionista. Posteriormente, Mordrel será el director de “La otra Historia”, una revista revisionista editada en Bretaña. Como puede concluirse de todo esto, la ND belga parecía haber pasado la historia. 

El retorno de la Nueva Derecha

Sin embargo, en 2016, dirigentes del Vlaams Belang asisten a la presentación de la revista Éléments en Bruselas, anunciando nuevamente su difusión en Bélgica. Los conferenciantes son Alain de Benoist y Jean Bricmont. El primero centra su charla en la “crítica de los derechos humanos”, el segundo en la “libertad de expresión”. La conferencia es organizada por un nuevo grupo en el paisaje político-literario belga, el Círculo Pol Vandromme, nombre de un escritor belga procedente del socialismo gestionario que será especialmente estudiado por la derecha radical de tendencia “céliniana”.

A la conferencia acuden cientos de personas que se concentran en el hall del hotel bruselense. Entre ellos se encuentran varios “parlamentarios y funcionarios europeos”, pero también los amigos belgas del GRECE francés, así como el estado mayor del Vlaams Belang (VB): Francis Van den Eyden, Koen Dillen e incluso Patrick Sessler, por cuenta del Partido de las fuerzas nuevas (PFN), que se convertirá en uno de los secretarios generales del Frente Nacional belga. Otros dirigentes flamencos también están presentes: Philip Claeys y Tom Van Grieken, respectivamente diputado europeo de 2003 a 2014 y presidente del partido flamenco de extrema derecha. Además, alguna antigua figura de la ND belga manifiesta su apoyo a la conferencia de Alain de Benoist, como es el caso de Ralf Van den Haute, editor de una revista neoderechista en los años 80, así como Georges Hupin, responsable del GRECE-Bélgica en los años 70. La llegada a las librerías belgas de la revista Éléments es también saludada efusivamente por Tatiana Hachimi, uno de los pilares bruselenses del Partido popular, formación populista del abogado Mischaël Modrikamen.

En la presentación de la revista Éléments, los organizadores avalan su “gran utilidad para la defensa de la civilización europea” (en los años 60 hablaban de “la defensa del Occidente cristiano”). Según esta presentación, el objeto de la publicación del GRECE es ser “una revista abierta a todos aquellos que reflexionan sobre las condiciones de un renacimiento de la civilización europea en la era de la mundialización”. 

Quizás sea el acto del regreso de la ND a Bélgica, si es que alguna vez se fue. Pero ha cambiado mucho. Hoy, los antiguos partidarios del GRECE y de las otras organizaciones citadas, se reparten y se dividen entre simpatizantes de la causa flamenca o de la causa valona francófona.