La Nueva Derecha española, por Xavier Figuerola

 

Hablar de la existencia de una Nueva Derecha española es, seguramente, demasiado presuntuoso. No encontramos ninguna “asociación” ‒ni en su sentido formal ni en su dimensión intelectual‒ que se haya reclamado de esta corriente ideológica. Por el contario, sí que encontramos un puñado de publicaciones y de autores que pueden considerarse más o menos inspirados por la obra de la ND francesa.

La primera iniciativa que se hace eco de la naciente ND coincide con la fundación, en 1971, de la revista Futuro-Presente, del escritor rumano, residente en España, Vintila Horia.

Pero Jorge Verstrynge será el responsable del pequeño desembarco de las ideas de la ND en España. Gracias a su intermediación, Alain de Benoist viajará a Madrid y se reunirá con él y el entonces líder del partido Alianza Popular, Manuel Fraga Iribarne, sin mayores consecuencias ideológicas para una organización política que irá involucionando del conservadurismo tradicional al liberalismo.

Bajo el patrocinio y la cobertura del citado partido, y a iniciativa de Verstrynge, a principios de 1984 nace la revista Punto y Coma, con Isidro J. Palacios y José Javier Esparza como protagonistas. Esta impecable revista, como antes había hecho Fundamentos con escaso éxito, introducirá, si bien en pequeñas dosis, algunas temáticas y autores procedentes de la ND francesa. Sin embargo, la revista estuvo excesivamente patrimonializada por sus dos impulsores, dejando escaso margen de participación a los pequeños grupos que, en el resto de España, se habían constituido en torno a la iniciativa. Aparecerán 11 números y un especial monográfico antes de su desaparición definitiva. Dentro del grupo de debate organizado en torno a Punto y Coma encontramos a Carlos Pinedo, el cual publicará a su costa (en términos de introducción y traducción de los textos, pero también financieros), aun bajo la editorial Nuevo Arte Thor de José Manuel Infiesta, el segundo libro en español de Alain de Benoist (junto al díscolo Guillaume Faye) titulado Las ideas de la Nueva Derecha. Una respuesta al colonialismo cultural (1986). El primer libro del líder intelectual neoderechista había sido publicado, sorprendentemente, por la editorial Planeta con el título La nueva derecha (1982). Carlos Pinedo, que obtuvo escasa atención por parte de la dirección de la revista, además de una crítica implacable de las tesis paganas explicitadas en el libro, constituyó, junto a Jesús Sebastián Lorente, otro miembro del grupo zaragozano, el grupo Nueva Cultura. 

El intento, sin duda, más brillante y sistemático de recepción del pensamiento de Benoist y la Nouvelle Droite fue el protagonizado por la revista Hespérides, órgano intelectual del Proyecto Cultural Aurora, que inicia su itinerario en 1992 y cuya dirección pasó por las manos de Laureano Luna, Juan A. Aguilar, Jordi Garriga, José Javier Esparza y José Alsina. La revista editó 20 números, con colaboraciones y traducciones de los principales intelectuales de la ND francesa, incluyendo un número doble dedicado a esta corriente bajo el título “¿Y qué fue de la Nueva Derecha?” La revista desaparece en el año 2000.

Antes, en 1996, aparece el GRECE catalán, que toma el nombre de su homólogo francés, y que desplegó su actividad hasta 2002. Su mentor fue, de manera exclusiva, Jordi Garriga, el cual publicó una serie de 10 documentos en forma de folleto bajo el nombre de Colección Puntos de Vista, en los cuales ya se apostaba por los textos procedentes de los autores de la ND francesa. Durante esa época, Garriga realizó múltiples traducciones de autores emblemáticos de esta corriente ideológica: de Alain de Benoist, principalmente, pero también de Jean Mabire, Jean Thiriart, Luc Pauwels, Charles Champetier, Yves Christen, Michel Lhomme, Georges Sorel y otros. Su relación con el GRECE llevó a Garriga a participar, en el sur de Francia durante los años 1998, 1999 y 2000, en las universidades de verano organizadas por aquella asociación. 

Desaparecida la revista Hespérides y clausurada la actividad del GRECE catalán, Jordi Garriga acepta la propuesta del editor de Ediciones Nueva República (a la cual está ligado el Movimiento Social Republicano), Juan Antonio Llopart, de publicar una revista periódica llamada Nihil Obstat, que se declara “metapolítica”, lo que ya parece una decidida apuesta por las tesis de la ND. Garriga dirigirá la revista durante los primeros 15 números, siendo posteriormente dirigida por José Alsina Calvés, hasta la fecha, sumando ya más de 30 números. La revista publica la traducción de algunos ensayos de los autores franceses e italianos de la ND, sin decidirse, no obstante, por una línea indubitadamente marcada por esta corriente. Ediciones Nueva República, sin embargo, edita dos de las principales obras de Benoist: “¿Cómo se puede ser pagano?” y “¿Es un problema la democracia?”. Además, la editorial propicia la visita de figuras neoderechistas como Guillaume Faye, el propio Alain de Benoist y Alexander Duguin.

En 2002, aparece en Murcia la revista Empresas Políticas, dirigida por el politólogo Jerónimo Molina Cano, experto en la obra de Julien Freund y Carl Schmitt, y colaborador en las revistas del GRECE francés. Alain Benoist figura en el consejo editorial y contribuye con sus colaboraciones, participando, asimismo, en 2004 y 2006, en varias conferencias organizadas por la Sociedad de Estudios Políticos de la Región de Murcia.

Un nuevo impulso a la difusión de la ND en España se produce, de forma casual, con la publicación en 2002, en el suplemento cultural del diario El Mundo del “Manifiesto contra la Muerte del Espíritu y de la Tierra”, obra del escritor Álvaro Mutis y del editor y ensayista Javier Ruiz Portella. Por mediación de Carlos Martínez-Cava, Ruiz Portella descubre sus afinidades con la ND francesa. Contacta entonces con José Javier Esparza y conoce personalmente a Alain de Benoist, con los que comienza a colaborar estrechamente. Fruto de esta relación nace la revista El Manifiesto a finales de 2004. Saldrán 11 números en formato papel para después convertir-se en una revista digital, primero dirigida por el tándem Portella-Esparza y después gestionada exclusivamente por Javier Ruiz Portella hasta la fecha, junto a colaboradores habituales como Rodrigo Agulló, Jesús Sebastián Lorente, Adriano Erriguel y otro bajo el seudónimo de Sertorio. La iniciativa, no obstante, además de su continuidad, tiene el mérito de lograr, al menos, un pequeño número de colaboradores incondicionales. 

Por otra parte, Portella, como editor de Áltera, publicará los siguientes libros de Alain de Benoist: “Comunismo y nazismo. 25 reflexiones sobre el totalitarismo en el siglo XX” y “Más allá de la derecha y de la izquierda”, así como la monumental obra de Rodrigo Agulló titulada “La Nueva Derecha y la batalla de las ideas”.

La apuesta de El Manifiesto por la ND es, al menos al principio de su andadura, decididamente favorable, aunque en la actualidad resulte prácticamente irreconocible desde este punto de vista. De hecho, en fechas recientes, las colaboraciones en El Manifiesto parecen exteriorizar ciertas discrepancias con la casa matriz francesa, especialmente en temas como la inmigración, la identidad, el nacionalismo, el regionalismo, etc. No resulta difícil vaticinar, dada la peculiar idiosincrasia de los círculos neoderechistas propensos a la división y la escisión, que este grupo se aparte de la llamada “línea benoistiana” y explore otras tendencias de las nuevas derechas. 

En el tránsito entre los años 2011 y 2012 aparece una revista digital llamada Elementos, emulando a la original francesa Éléments, animada por Jesús Sebastián Lorente, que no es una revista de reflexión y debate, sino de divulgación de los autores y las temáticas de la ND mediante la recopilación y difusión de textos neoderechistas por internet, sin mayores aspiraciones o innovaciones. La revista, que se ofrecía en formato pdf descargable, editó 89 números con un diseño bastante precario.

A mediados del año 2015 se produce un hecho fundamental para el futuro del discurso ideológico de la ND en España. A iniciativa de Jesús Sebastián Lorente, se publica el libro titulado “Alain de Benoist. Elogio de la disidencia”. En este volumen se reúnen, en calidad de colaboradores, los nombres de los autores españoles e hispanoamericanos más próximos a la ND francesa (Esparza, Portella, Agulló, Sebastián Lorente, entre otros).

Este libro marca el inicio de una colección, dirigida por Jesús Sebastián Lorente y patrocinada por ediciones Fides, llamada Biblioteca Metapolítika, que se centra exclusivamente en publicar la obra de los autores más emblemáticos de la ND francesa. Esta serie se complementa con otra colección de la misma editorial llamada Originis, la cual se centra en rescatar a los autores icónicos que han influido decisivamente en la formación ideológica de la ND. Ambas colecciones son coordinadas por Jesús Sebastián Lorente. En total unos 50 libros, entre las dos colecciones y algún otro libro complementario, con temas diversos, pero que constituyen el núcleo ideológico de esta escuela de pensamiento frente a los “microrrelatos de la posmodernidad”: identidad, tercer mundo, racismo, diferencialismo, antiliberalismo, europeísmo, antiamericanismo, socialismo, populismo, identitarismo, imperialismo, soberanismo, federalismo, comunitarismo, paganismo, humanismo, inmigracionismo, teoría de género, sexo, trabajo, democracia, globalización, ecología, decrecimiento, proteccionismo, etc. En este proyecto, destacar la edición simultánea del libro “El GRECE, escuela de pensamiento. 50 años de la Nueva Derecha” y el libro titulado “¿Liquidar Mayo del 68?”, ambos celebrando la efeméride del 50º aniversario de los acontecimientos del Mayo francés y el nacimiento de la Nouvelle Droite en 1968.

A principios de 2017, con actos fundacionales en Madrid y en Córdoba, aparece la fundación Posmodernia, título también de su revista digital, presidida por Rafael Meléndez-Valdés. Aunque la apertura del acto inaugural corresponde a Alain de Benoist, invitado a tal efecto, y asisten neoderechistas reconocidos como Portella, Agulló y Sebastián Lorente, la nueva publicación, que quiere despojarse de las hipotecas que suponen las corrientes ideológicas preexistentes, y pese a su carácter presuntamente identitario, no publica textos de la ND.

A principios de 2019 se produce la ruptura editorial entre Jesús Sebastián Lorente y ediciones Fides. Sebastián Lorente pasa a colaborar estrechamente con la editorial Eas, retomando la publicación de los autores de la Nueva Derecha como, por ejemplo, Alain de Benoist, Robert Steuckers, Pierre Vial, Jean Mabire, Dominique Venner, Georges Feltin-Tracol, entre otros, en la colección denominada Synergias. Simultáneamente, la editorial Eas inaugura la colección Estudios Indoeuropeos. 

Finalmente, en marzo de 2019, aparece la revista digital El Inactual, dirigida por Jesús Sebastián Lorente y Esther Herrera Alzu, siendo la única publicación en lengua española enteramente dedicada a los autores y las temáticas de la Nueva Derecha.

En definitiva, la ND en España ha contado con la iniciativa de personajes individuales o de pequeños grupos, que han editado, de forma precaria y sin continuidad, algunas revistas que, sin embargo, no cumplían íntegramente con la ortodoxia de la casa matriz francesa. Recapitulando, podemos afirmar que las iniciativas más “neoderechistas”, además de la desaparecida Hespérides, son las protagonizadas por El Manifiesto y El Inactual, además de los libros publicados por las editoriales Insólitas (animada por Portella) y Eas (animada por Sebastián Lorente). Nos encontramos, pues, dentro del contexto cronológico general de la ND en España, en el momento más activo de esta corriente de pensamiento desde su fundación en 1968. Sin embargo, detrás de estas iniciativas editoriales no existe una estructura organizativa que reivindique su adhesión a dicha escuela, con las consecuencias lógicas de esta ausencia: dispersión de los autores y colaboradores, inexistencia de una asociación (cultural o política) que permita la cohesión entre sus partidarios, dificultad para organizar actos colectivos como congresos, conferencias y jornadas, y sobre todo, la inexistencia de una auténtica publicación periódica (en formato papel y en digital) donde esos grupos y figuras puedan exponer el desarrollo y la evolución de sus ideas, así como trasladar las tesis de los activos grupos franceses e italianos, por ejemplo. Una tarea pendiente a la que debe hacerse frente sin mayor demora.